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¿Dónde está el problema de la tuberculosis en Extremadura?

En el último año la tuberculosis ha sido motivo de ataque por parte de las asociaciones de ganaderos al sector cinegético sin motivos justificados, culpando de la enfermedad a otro sector para no asumir su culpa.

Desde el año pasado el sector cinegético en Extremadura está recibiendo duros ataques por parte de las asociaciones de ganaderos, que están teniendo como consecuencia que la Junta de Extremadura ante estas presiones este tomando medidas injustificadas, y sin ningún rigor científico.

Como es el SANDACH, exigiendo a los gestores cinegéticos incrementar sus gastos para eliminar por incineración todos los restos de los animales cazados en montería, tanto sanos como enfermos, lo que está enfrentando también a los ecologistas con la Junta de Extremadura por la falta de alimento para los buitres como consecuencia de esta ley.

Pero ¿Realmente el problema de la tuberculosis en Extremadura es culpa de la caza? Pues sencillamente no. Es cierto que en la última década la crecida de las poblaciones de jabalíes está haciendo que aparezcan en zonas en las que hacía mucho tiempo que no se veían, culpándole como al extranjero que llega a un país y se le acusa de la sequía de ese año.

Hablemos claro, el verdadero problema de la tuberculosis está en que durante décadas la Unión Europea ha estado subvencionando a los ganaderos para que mejoren sus explotaciones y las hagan más competitivas, pero realmente son muy pocas las explotaciones que destinaron ese dinero a mejorar y no a hacerse una mansión, comprarse el mejor coche y la mejor televisión.

Si todas estas subvenciones se hubieran destinado a mejorar sus fincas existirían multitud de puntos de agua, una buena planificación de la finca… lo que haría que no existieran estos problemas de tuberculosis. Hasta ahora se invitaba a meter cientos de cabezas de ganado en pocas hectáreas para conseguir el máximo posible de subvención, lo que ha hecho que la masificación propagase la enfermedad en fincas localizadas, por suerte se están tomando medidas para reducir esta desmesura.

Porque no nos engañemos, la tuberculosis se da en zonas concretas. Hay fincas bien preparadas que tienen cientos de cabezas de ganado, multitud de charcas, se cazan más de cien animales en la montería y no sale ni un solo venado o jabalí con tuberculosis.

Hasta ahora estas asociaciones han estado confundiendo a los ganaderos echando la culpa de la tuberculosis a la altas poblaciones de ciervas, cuando es el jabalí el que propaga la enfermedad más que el cervuno, sencillamente porque un jabalí con tuberculosis dura años antes de morir, una cierva en cuestión de meses muere porque tiene pocas defensas. Es por esto que las medidas deberían estar más encaminadas al jabalí que al cervuno.

Las medidas a tomar por parte de los ganaderos deberían ir encaminadas a mejorar sus fincas y no echar la culpa de todos sus males a los animales que llevan toda la vida ahí, pues seamos sensatos, si antes no había tuberculosis en esa zona no es razonable que la hayan traído los animales salvajes que crecen y se reproducen siempre en la misma zona, lo lógico es que la haya traído el ganado que se compra y vende moviéndose por toda Europa.

Por parte de la Junta de Extremadura para ayudar a los ganaderos deberían empezar por no penalizar a los ganaderos que avisen de la presencia de un animal enfermo en su ganadería: Si arruinamos la vida al ganadero que hace bien siendo precavido y retirando los animales que puedan estar enfermos de su ganadería, lo único que conseguiremos es que sencillamente oculte a este animal por miedo a que las autoridades se enteren, no acabando con la raíz del problema, seamos sensatos y flexibles para conseguir erradicar la tuberculosis.

Pues todos conocemos algún caso en los que se les han producido graves daños económicos por falsos positivos de tuberculosis a algún ganadero, lo que hace que se piense seriamente que es mejor ocultar la existencia de un animal enfermo a enfrentarse a la administración.

¿Y por parte de la cazadores qué se puede hacer para frenar la tuberculosis? Sencillamente nada, porque la Junta de Extremadura está más ocupada haciendo caso a estas asociaciones que a los cazadores, en los cuales no cree como señaló la consejera.

Pretenden simplemente que los cazadores paguen de su bolsillo los problemas de los ganaderos, cuando es la caza el sector que verdaderamente genera beneficios pues no está subvencionada.

Los cazadores tienen que soportar una inmensa cantidad de gastos que van desde el propio alquiler de la finca, los altos impuestos por coto de caza, los gastos del SANDACH, los rehaleros (a los que están atacando también y cada vez tienen más gastos), los costes de veterinario y demás trámites.

Y lo mejor de todo es que, tanto sea en la mejor zona de caza de Extremadura, donde puede ser asumible este gasto, como en las zonas con poca tradición montera, tendrán que pagar los mismos gastos. Con esta situación no es de extrañar que sea difícil bajar las poblaciones de jabalíes en zonas donde no es rentable.

Para que los cazadores puedan actuar lo primero que tendría que hacer la Junta de Extremadura es premiar y no penalizar a los cazadores que quieran realizar batidas en zonas donde la tuberculosis sea un problema.

Una medida que sería eficaz sería potenciar la caza en verano, por una sencilla razón porque en verano es más fácil observar qué animales están enfermos cuando estos acuden a bebederos y comederos. La forma de potenciarla sería autorizando la caza en rececho de hembras de ciervo, gamo y muflón, y permitiendo incondicionalmente los aguardos y recechos de jabalíes ante las nuevas trabas con la ley de rapaces que prohíben en muchos casos la caza desde mediados de enero a finales de septiembre durante la época de cría.

Estas medidas son legislativas, pero existe otra medida que sería de ayuda para que los cazadores podamos actuar: la creación de puntos de recogida de SANDACH en cada comarca, una zona donde cada gestor de finca pueda llevar las piezas de caza enfermas abatidas en verano, pues ningún gestor va a asumir el coste de contratar un camión que venga a recoger un jabalí abatido para llevárselo a una incineradora, es de locos, es más fácil crear estos puntos de recogida donde llevarlos, lo cual sería una reducción de costes para la Junta de Extremadura.

Las herramientas son fáciles, solo hay que tener voluntad para tomarlas, lo que no podemos es caer en lo más fácil, echarle la culpa al vecino y esperar que todo se solucione así, dejémonos de populismo y seamos buenos gestores.

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